General Motors lanza «Maven» para que sus clientes alquilen sus automóviles a otras personas
El fabricante copia la lógica de Airbnb con sus propios coches y su llave digital. El reto es que la gente confíe lo bastante para prestar el suyo.
· 3 min de lectura
Nunca se habían vendido tantos coches y, aun así, los fabricantes se preparan para vender menos. La propiedad individual del automóvil está cambiando y las grandes marcas ensayan fórmulas que no dependen de que cada conductor tenga su coche. El último en mover ficha es General Motors: su filial de coche compartido, Maven, permitirá a los dueños de vehículos de la marca alquilarlos a otras personas a través de una aplicación, según ha contado The Verge.
De momento el servicio solo está abierto a propietarios residentes en Chicago, Detroit y Ann Arbor. Podrán poner su coche a disposición de terceros en las horas o días en que no lo usan, del mismo modo que un anfitrión de Airbnb alquila su piso mientras está fuera.
Hasta un 60 % para el propietario
Maven asegura que el dueño se quedará con hasta el 60 % de lo que pague el cliente. El porcentaje exacto depende del modelo, y entran las cuatro marcas del grupo: Chevrolet, Buick, GMC y Cadillac. Como referencia, la plataforma sugiere cobrar desde 7,25 dólares la hora y 80 al día por un Chevrolet Cruze, el más barato, hasta 22,50 dólares la hora y 225 al día por un Camaro, el más caro.
Solo pueden participar quienes tengan un vehículo de GM. El resto tiene alternativas abiertas a cualquier marca, como Turo o Getaround. El modelo cerrado tiene, sin embargo, una ventaja práctica: los coches de GM llevan un sistema de acceso sin llave, así que quien alquila abre y arranca el vehículo con el móvil. No hace falta quedar con el propietario para darle las llaves, y el alquiler se vuelve mucho más ágil. Maven añade que el precio lleva incluido un seguro que cubre la responsabilidad civil y los daños si hay un accidente.
Maven nació en 2016 como el servicio de coche compartido de GM y ya tenía otros negocios de movilidad. Con Maven Gig presta coches a quienes quieren ganarse la vida conduciendo para Uber o Lyft o repartiendo para Postmates e Instacart. Con Maven Reserve ofrece alquileres por meses.
Un terreno poco natural para un fabricante
Un servicio entre particulares no es la apuesta más obvia para una empresa como GM. Lo que la hace fuerte es fabricar coches, la posventa y su red de concesionarios, y nada de eso sirve de mucho en un mercado de este tipo.
Para que funcione un Airbnb de coches hace falta, sobre todo, confianza. El propietario tiene que sentirse tranquilo al entregar su vehículo a un desconocido, y quien alquila tiene que fiarse de que el coche estará en buen estado. Ahí Maven tiene trabajo pendiente. Algunos usuarios se han quejado de que la aplicación es lenta, poco pulida y confusa, y otros de que los coches que encuentran no están en muy buenas condiciones.
Lo que atrae a GM parece ser, ante todo, el tamaño del negocio, aunque hay una ventaja comercial menos evidente: cada alquiler pone un coche de la marca en manos de alguien que quizá no lo conducía, algo parecido a una prueba de conducción que además genera ingresos. Turo reúne a unos cuatro millones de usuarios repartidos por más de 5.000 ciudades norteamericanas y europeas, que acuden a él porque encuentran alquileres cortos más baratos que en las compañías tradicionales. Daimler figura entre sus inversores y la empresa se valora en unos 700 millones de dólares. Getaround, por su parte, levantó 45 millones en abril de 2017 en una ronda en la que participó Toyota.
GM acabó cerrando Maven en abril de 2020, cuando ya había abandonado casi la mitad de las ciudades en las que operaba.
Para seguir leyendo
- Aparcando el automóvil (III): carsharing y alquiler entre particulares
Ciudad y multimodalidad ·
- Los millennials impulsan el coche como servicio
Coche compartido y VTC ·