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Arcén

Apuntes sobre cómo nos movemos por la ciudad

57 artículos · 2016–2026

Coche compartido y VTC

Carpooling (II): plataformas jóvenes y no tan jóvenes

Compartir coche para ir al trabajo, para cruzar el país o para llegar a un concierto en autobús: cinco servicios que operan en España y lo que ofrece cada uno.

· 4 min de lectura

La primera parte de esta serie explicaba qué es el carpooling y cómo funciona. Esta baja al terreno: qué plataformas operan en España a principios de 2018. Hay de todo. Unas unen a particulares que van a hacer el mismo viaje y lo pagan a medias, a menudo por bastante menos de lo que costaría el tren o el avión. Otras se dirigen a empresas que quieren que su plantilla comparta coche entre casa y trabajo. Alguna incluso ha cambiado el coche por el autocar.

Shotl, el germen de otro tipo de carpooling

Shotl es una startup de Sant Cugat del Vallès (Barcelona) fundada por Osvald y Gerard Martret. Su aplicación usa la geolocalización y un algoritmo propio para cruzar en tiempo real a los usuarios que necesitan desplazarse con los vehículos disponibles, y agrupa en el mismo coche a quienes tienen rutas que coinciden dentro de la ciudad.

En julio de 2017 lanzó con SEAT y Moventis un servicio lanzadera de prueba en Can Barata, en Sant Cugat. Las rutas no eran fijas: se ajustaban a la demanda de cada momento. El vehículo era un SEAT Alhambra de siete plazas cedido por la marca para el piloto.

El plan de la empresa es pasar a minibuses de entre 8 y 15 plazas que se adapten a lo que piden los usuarios. Sus fundadores reconocen que la idea no es del todo nueva: se inspira en las lanzaderas privadas que conectan barrios con el transporte público en Nueva York, Chicago o Boston, que según ellos mueven más de 100.000 personas al día. Lo que Shotl añade es la tecnología para trasladar ese modelo a ciudades de cualquier tamaño.

Bewego, carpooling para empresas

Bewego es una plataforma española de movilidad colaborativa que permite compartir coche a los empleados de una misma empresa, o de empresas distintas situadas cerca. Busca que la plantilla use menos el coche en solitario y más otras formas de llegar, y da prioridad a los vehículos de combustibles alternativos. Tiene aplicación para Android e iOS, con una parte para la organización y otra para el trabajador. Fue finalista de los premios Titanes de las Finanzas 2017 de Ecofin, en la categoría de productos y servicios.

Su argumento comercial se apoya en la regulación catalana. La Ley 9/2003 de la movilidad y el Decreto 152/2007 que la desarrolla obligan a los centros de trabajo con más de 500 empleados a tener un plan de desplazamiento de empresa. Bewego se ofrece como la herramienta para cumplirlo: garantiza que la plantilla llegue a su puesto y, de paso, empuja hacia una movilidad más limpia.

Local Terminal, compartir autocar

Si se puede compartir coche, también se puede compartir autocar. De esa idea salió Local Terminal, una plataforma de bus sharing pensada para eventos: conciertos, partidos, ferias, congresos. Allí donde se concentra mucha gente, llenar uno o varios autocares es posible.

El funcionamiento es directo. Se busca el evento en la web o, si nadie lo ha hecho aún, se crea un social trip con fecha, horario y recorrido. Cuando se alcanza el mínimo de plazas, el viaje queda confirmado. El ahorro frente a ir por cuenta propia puede ser considerable.

Los veteranos

BlaBlaCar, el rival a batir

BlaBlaCar nació en Francia en 2006 y encontró en la crisis europea su mejor aliada: ofrecía viajes largos a precios muy bajos. Arraigó enseguida en España, sobre todo entre jóvenes y estudiantes. En 2015 absorbió a su gran competidor europeo, Carpooling.com, que había llegado a España en 2010, había reunido cinco millones de usuarios registrados en tres años y llevaba más de una década funcionando en países como Alemania.

Según sus propios datos, es el líder mundial del viaje en coche compartido, supera los 50 millones de usuarios y opera en 22 países. También calcula que, en los últimos doce meses, sus viajes compartidos ahorraron a la atmósfera un millón de toneladas de CO2.

Amovens, la baza española

Es, con BlaBlaCar, la plataforma para compartir coche más popular del país. La fundó Diego Hidalgo en 2009, ya supera el millón de usuarios en España y en 2017 movió un volumen de negocio de más de 12 millones de euros. La empresa espera ser rentable este año y quiere duplicar su base de usuarios antes de que acabe. Es un objetivo ambicioso, y 2018 dirá si lo alcanza.

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