Zonas de bajas emisiones: un nuevo barrio para las ciudades
La etiqueta ambiental de la DGT ya es la llave para entrar en el centro de varias ciudades. La futura ley de cambio climático la extenderá a más de un centenar de municipios.
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Londres, París, Berlín o Milán llevan años cerrando partes de su territorio a los vehículos más contaminantes, y las ciudades españolas han empezado a seguir el mismo camino. La razón principal es la contaminación del aire, que en muchas grandes ciudades supera con frecuencia los límites legales. Detrás vienen otros males del tráfico rodado, como los atascos y el ruido, este último agravado por los motores de combustión.
Qué es una ZBE
Una zona de bajas emisiones (ZBE) es un área en la que el acceso de ciertos vehículos se limita en función de lo que contaminan. Su objetivo es mejorar la calidad del aire. Puede abarcar un sector amplio de la ciudad o la ciudad entera, y deja entrar a los vehículos que cumplen las normas de emisiones más exigentes. Algunas ciudades prevén endurecer las condiciones a medida que el mercado ofrezca más coches limpios, hasta prohibir la entrada de los diésel. Otras optan por zonas pequeñas y muy restrictivas donde solo circulan residentes y vehículos de cero emisiones, como hace Madrid en su centro.
Para controlar a los vehículos que más contaminan, las ZBE cuentan con una herramienta cada vez más usada: la medición remota de emisiones. Sus sensores, instalados junto a la calzada, analizan el gas que expulsa cada vehículo al pasar. Es un sistema barato que ofrece mucha información sobre el parque que circula por la ciudad y sobre lo que emite cada coche.
La ley que viene
En España, la legislación va a acelerar el despliegue de estas zonas. En mayo de 2020 el Consejo de Ministros envió a las Cortes el texto de la futura Ley de Cambio Climático y Transición Energética, una norma que el país necesitaba para ajustarse a los compromisos de neutralidad climática. Tras casi un año de tramitación, la Comisión de Transición Ecológica del Congreso lo aprobó el 8 de abril con competencia legislativa plena. Queda el paso por el Senado.
El texto responde a los acuerdos europeos sobre economía baja en carbono, energías renovables y adaptación al cambio climático. Para 2030 fija objetivos mínimos: reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de toda la economía española al menos un 23 % respecto a 1990, que las renovables alcancen el 42 % del consumo final de energía y que el 74 % de la electricidad sea de origen renovable.
Para las ciudades, el punto más importante es otro. Los municipios que superen los 50.000 habitantes, y también los territorios insulares, tendrán que aprobar planes de movilidad urbana sostenible y crear zonas de bajas emisiones. Los ayuntamientos quedarán obligados a trabajar en movilidad sostenible y en la reducción de sus emisiones, y las empresas tendrán que hacer lo propio si el país quiere llegar a la neutralidad climática que persigue la ley.
Desde entonces, la tramitación concluyó y la norma se publicó en el BOE como Ley 7/2021, de 20 de mayo. Su artículo 14 fija el año 2023 como plazo para que esos municipios tengan su zona de bajas emisiones.
Barcelona
Barcelona es una de las ciudades que más ha apostado por este modelo. Desde el 1 de enero de 2020 funciona la ZBE Rondes de Barcelona, que abarca el área encerrada por las rondas: casi toda la ciudad y parte de los municipios vecinos. Los días laborables, de 7.00 a 20.00 horas, tienen prohibido circular por ella los vehículos sin etiqueta ambiental de la DGT. En el caso de los turismos, son los de gasolina matriculados antes de enero de 2000 y los diésel anteriores a enero de 2006. En motos y ciclomotores, los anteriores a 2003. Las furgonetas sin etiqueta han tenido un calendario propio, con varias moratorias.
El control es automático: más de cien cámaras que leen las matrículas, repartidas por el área metropolitana, vigilan los accesos, y las multas se aplican desde el 15 de septiembre de 2020.
La norma prevé excepciones permanentes. Pueden circular sin restricción los vehículos que transportan a personas con movilidad reducida, los de emergencias (policía, bomberos, ambulancias), los de servicios médicos y funerarios y algunos vehículos especiales como hormigoneras, grúas o talleres móviles. Todos deben pedir antes la autorización en el Registro Metropolitano de Vehículos.
Quien tenga un turismo, una moto o un ciclomotor sin etiqueta puede pedir además un permiso para entrar hasta diez días al año. Los vehículos históricos, en cambio, están sometidos a las mismas restricciones que el resto, algo que ha molestado a los aficionados a los coches clásicos.
Los resultados se ven en las cifras de circulación. En la primera mitad de 2020, antes de que empezaran las sanciones, entre el 9 % y el 10 % de los vehículos que circulaban por la zona no tenían etiqueta. En febrero de 2021 la proporción había bajado al 3,5-4,5 %, menos de la mitad. Cuando terminen las moratorias, se espera que quede por debajo del 1 %.
La ZBE convive en Barcelona con otra medida de reparto del espacio: las supermanzanas. Agrupan nueve manzanas en un bloque de unos 400 por 400 metros, dejan el tráfico de paso en el perímetro y limitan el interior a residentes, taxis y reparto a 10 km/h. Menos coches dentro significa también menos gases contaminantes en esas calles.
Madrid Central
Madrid Central es la zona de bajas emisiones que cubre el centro de la capital desde noviembre de 2018 y que el actual equipo municipal integra en su estrategia Madrid 360. Forma parte del Plan A de calidad del aire del Ayuntamiento y ocupa 472 hectáreas en las que se ha suprimido el tráfico de paso. No hay calles de libre circulación, salvo algunos viales que permiten determinadas incorporaciones.
El acceso está reservado a residentes, a personas con movilidad reducida y a los servicios de seguridad y emergencia, a lo que se suman excepciones, moratorias y franjas horarias propias para ciertos colectivos. Para el resto, la entrada depende de la etiqueta:
| Etiqueta | Qué permite en Madrid Central |
|---|---|
| Cero emisiones | Circular libremente y aparcar en zona SER sin límite de horario |
| ECO | Entrar y aparcar en zona SER en horario regulado, hasta dos horas |
| C y B | Entrar solo para ir a un aparcamiento público, a un garaje privado o a una plaza reservada |
En julio de 2020 el Tribunal Superior de Justicia de Madrid anuló por defectos de forma los artículos de la ordenanza que sostienen Madrid Central. Mientras la sentencia no sea firme, la zona sigue funcionando.
Tipos de zonas medioambientales
En España las zonas medioambientales reciben el nombre de zona de bajas emisiones (ZBE) o de área central cero emisiones (ACCE), y suelen distinguirse varios tipos.
ZBE temporal
Es un área en la que se imponen restricciones solo durante un episodio de contaminación: límites de velocidad, obligación de llevar distintivo para entrar u otras medidas. Si la calidad del aire empeora, se puede prohibir el paso a vehículos con determinadas etiquetas. Cuando el episodio termina, las restricciones se levantan.
ZBE permanente
Las restricciones están en vigor todo el año, normalmente con la etiqueta ambiental como requisito de entrada. Con el tiempo, el sistema puede ir excluyendo nuevas categorías de distintivo, de modo que vehículos que hoy entran dejen de poder hacerlo.
Área central cero emisiones
En un ACCE los vehículos con motor de combustible fósil tienen vetada la entrada a medio o largo plazo. Solo acceden los eléctricos y los de hidrógeno y, en casos especiales, algunos híbridos o de gas natural. En una primera fase se sigue dejando pasar a los vehículos de las categorías Euro más limpias.
APR y SER
Quienes viven dentro de una ZBE tienen condiciones propias en cuanto a etiquetas admitidas y posibilidades de aparcamiento. Por eso muchas ZBE se combinan con Áreas de Prioridad Residencial (APR), que dan facilidades a los vecinos, y con el Servicio de Estacionamiento Regulado (SER), que ordena el aparcamiento en superficie.
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