¿Que ciudades españolas lidera el ranking de la movilidad urbana?

Greenpeace ha publicado recientemente un informe valorando el estado de la movilidad española basándose su estudio sobre doce ciudades españolas, en concreto: Albacete, Barcelona, Madrid, Pamplona, Santiago de Compostela, Sevilla, Valencia, Palma de Mallorca, Zaragosa, Bilbao, Málaga, Murcia.

Según señala el informe, las ciudades juegan un papel fundamental en la lucha contra el cambio climático ya que son una de las fuentes más importante de emisión de elementos contaminantes, pero a su vez uno de los puntos clave para revertir esta situación, cambiando los hábitos de los habitantes y permutando a hacia modos de movilidad más amigables con el medio ambiente.

Hace más de un año Greenpeace lanzo la campaña Neopolitan, con el objetivo de convertir a diez ciudades españolas en un referente en sostenibilidad, principalmente en tres vertientes, como: Alimentación, residuos y movilidad.

En esta campaña las ciudades debían (dentro de la vertiente de la movilidad) de desarrollar e implementar políticas de movilidad que prioricen a las personas, la bicicleta, y el transporte público, disuadiendo, en la mayor medida posible, el uso del automóvil. Por lo tanto, este informe se podría catalogar como una “revisión” del grado de compromiso de las ciudades de la campaña,  y del cumplimiento de las medidas programadas en sus respectivos Planes de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) ya que nueve de las doce ciudades participan en la campaña Neopolitan y además, se ha incluido 3 ciudades más, que no forman parte del proyecto Neopolitan, con el objetivo de que se puedan comparar de una manera más constructiva los resultados entre ellas, y abarcando una muestra representativa en términos de diversidad territorial (11 CC.AA.), tamaño de ciudad y morfología urbana.

El informe presentado por Greenpeace tiene dos objetivos principales, por una parte, comprobar el estado de la movilidad en dichas ciudades, basándose en indicadores relacionados con la movilidad sostenible: reparto modal, oferta de servicios, accidentalidad o contaminación, entre otros. Y por otra parte, evaluar el grado de compromiso de los gobiernos municipales a través del análisis de sus Planes de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS).

1.PNG

Las ciudades evaluadas son puntuadas del 1 al 12 siendo el doce la mejor puntuación y el uno la peor.

La forma de calcular los indicadores permite que puedan ser revaluados continuamente a medida que se disponga de nuevos datos y mejoras, permitiendo que las ciudades puedan mejorar sus calificaciones continuamente. Los indicadores son agrupados por categorías, las cuales son ponderadas en base a su importancia en relación a la movilidad sostenible de cada ciudad.

Estas son las notas sobre 10 puntos obtenidas por las diferentes ciudades en cada una de las categorías y el total ponderado según la relevancia y el peso de cada uno de los indicadores.

2.PNG

 

Con estos resultados en la mano, Bilbao lidera el ranking con un 6,9 y seguida por Valencia y Barcelona. Aprobadas igualmente, pero con menor nota resultan las ciudades de Sevilla, Madrid, Zaragoza y Málaga. Suspendidas, pero rozando el aprobado, son las ciudades de Murcia, Pamplona y Palma, siendo las últimas Santiago con un 4,4 y Albacete con un 3,7.

Que podemos sacar en claro del informe?

De las ciudades analizadas, los PMUS con mayor calidad son Barcelona, Bilbao, Madrid, Palma, Málaga y Valencia. En cambio, obtienen peor puntuación los PMUS de Albacete, Sevilla, Santiago de Compostela y Murcia.

Según Greenpeace, los PMUS de las ciudades deben cada vez más ceder más protagonismo los nuevos modelos de movilidad como la micro-movilidad (patinetes, etc.), regular el transporte bajo demanda (car-sharing, Taxi o VTC) e implementar una gestión inteligente de la distribución urbana de mercancías.

Según refleja el informe, hay un fuerte índice de movilidad a pie en todas las ciudades analizadas con 40 – 60%, se trata de un aspecto importante ya que, para la movilidad sostenible en cualquier ciudad, al margen de su tamaño y capacidad económica. El informe también destaca la consolidación de la bicicleta en aquellas ciudades que han apostado por esta forma de transporte, como Barcelona, Sevilla o Valencia. La reducción del número y la velocidad de los automóviles en la ciudad, junto con la construcción de vías ciclistas seguras en los ejes principales, son elementos clave que el resto de las ciudades deberían asumir.

Entre los retos de futuro, en la mayoría de las ciudades analizadas es común la necesidad de promover el transporte público para atender las principales demandas de movilidad, priorizando el transporte en superficie (autobús y tranvía) a través de más frecuencia, plataformas exclusivas que eviten los atascos y una integración tarifaria que facilite la intermodalidad a todos los usuarios.

Para las ciudades grandes los indicadores del ranking muestran un uso elevado del transporte público y cada vez más medidas contra los vehículos más contaminantes. Sin embargo, los efectos de la alta concentración de automóviles provocan importantes perjuicios a la salud pública, con elevados niveles de ruido, accidentalidad y contaminación atmosférica, con especial incidencia en Barcelona.

Esta situación hace que las ciudades grandes requieran medidas de gran calado para seguir reduciendo el uso del automóvil.

En el caso de las ciudades medianas y pequeñas se detecta un mayor uso del coche, a pesar de que ofrecen condiciones mucho más favorables para caminar o ir en bicicleta. Las ciudades peor clasificadas responden a este perfil, si bien tienen un gran potencial de mejora con acciones sencillas y de bajo coste que promuevan la movilidad activa en sus ciudades.

Fuente: Puedes leer el informe al completo aquí.

Un comentario Agrega el tuyo

  1. Si los planes de movilidad de las ciudades se basan en fomentar la movilidad a pie y en bicicleta, lo tendrán complicado, puesto que cada vez más personas viviremos en ciudades cada vez más grandes y con mayores distancias y tiempos de desplazamiento entre casa y el trabajo (no olvidemos que la gente migra a las ciudades, porque es donde están los empleos).
    En ese escenario, empeñarse en la política del palo, de prohibir circular al coche particular, es nadar contra corriente.
    Sería mucho mejor usar la política de la zanahoria y fomentar que el que tenga que utilizar el coche todos los días (para no perder una hora en ir al trabajo y otra en volver a casa en transporte público), por lo menos lo haga de forma más eficiente y sostenible que ir cada uno en el suyo y desperdiciar 4 asientos libres en cada viaje.
    “Seis de cada diez españoles compartirían coche a diario para ahorrar”,. Pero no pueden hacerlo si no saben quién más va en su misma dirección.
    Las autoridades deberían fomentar el uso de plataformas tecnológicas que ayuden a compartir coche al trabajo, para mitigar los atascos de hora punta, en los que el coche contamina un 80% más.
    En http://www.Dedocar.org ya estamos haciendo una aplicación de móvil que presenta a los conductores y pasajeros que van en la misma dirección, y les pone muy fácil ir juntos en un solo coche y ahorrarse del 50 al 75% de sus gastos (y de sus problemas de movilidad)

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s