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Arcén

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57 artículos · 2016–2026

Vehículo autónomo

Toyota Research Institute: una apuesta por el desarrollo tecnológico

Toyota reorganiza su investigación en conducción autónoma y software bajo un nuevo grupo, con un fondo propio para invertir en startups y una ciudad de pruebas junto al monte Fuji.

· 4 min de lectura

Toyota invertirá hasta 800 millones de dólares, unos 676 millones de euros, en empresas que trabajen en la movilidad que viene. La lista abarca desde la conducción autónoma y la robotización hasta la inteligencia artificial, el aprendizaje automático, el tratamiento de datos, la conectividad y las ciudades inteligentes, siempre en compañías que ya han superado la fase inicial y están creciendo. El dinero saldrá de Woven Capital, un fondo que empezará a operar en enero de 2021 y que dependerá de Toyota Research Institute - Advanced Development (TRI-AD). La marca asume que el automóvil está dejando de ser solo un producto y quiere estar dentro de lo que venga después.

Dos institutos con nombre parecido

Conviene no confundir las siglas. El Toyota Research Institute (TRI) nació en 2016 en California, con Gill Pratt al frente y un presupuesto inicial de 1.000 millones de dólares para cinco años, y se dedica sobre todo a la investigación en inteligencia artificial, robótica y conducción automatizada.

TRI-AD es otra cosa. Se fundó en Tokio en marzo de 2018, con participación de Toyota y de sus proveedores Aisin y Denso, para llevar esa investigación a productos concretos. Su consejero delegado es el ingeniero James Kuffner, y su campo no se limita al coche: también trabaja en tecnologías de seguridad para el hogar y para personas con movilidad reducida.

Woven Planet, el nuevo grupo

En julio TRI-AD anunció su transformación. A partir de enero de 2021 se reorganizará bajo una nueva sociedad de cartera, Woven Planet Holdings, que tomará las decisiones estratégicas del conjunto, ampliará la colaboración con socios, buscará nuevas líneas de negocio y dará servicios comunes al resto de empresas del grupo. De ella colgarán tres sociedades:

  • Woven Core seguirá encargándose de la conducción autónoma de Toyota: desarrollarla, implantarla y llevarla a escala en el mercado.
  • Woven Alpha explorará negocios nuevos e incubará proyectos que van más allá de la actividad actual de Toyota, como Woven City, la plataforma de software Arene y la plataforma de mapas automatizados.
  • Woven Capital, el fondo de inversión, anunciado por Toyota en septiembre, entrará en empresas en fase de crecimiento y también en otros fondos de capital riesgo para ampliar su alcance internacional.

El fondo completa lo que ya hacía Toyota AI Ventures, el vehículo inversor de la marca en Silicon Valley, que en mayo de 2019 anunció un fondo de 100 millones de dólares para startups de conducción autónoma y robótica en fase temprana.

Arene y los mapas automatizados

Arene es una plataforma abierta para desarrollar vehículos que se programan por software, en la línea de lo que ocurre con los teléfonos. Incluye componentes e interfaces de programación (API) orientados a la seguridad del vehículo, de manera que fabricantes y desarrolladores puedan escribir, probar y actualizar su software de forma continua sin rebajar las exigencias de seguridad. Permite además crear escenarios virtuales con distintos modelos de coche, combinando simulación de software en el bucle y de hardware en el bucle (SILS y HILS).

La plataforma de mapas automatizados, conocida como AMP, también es abierta. Su objetivo es que cualquier empresa pueda generar y distribuir mapas de alta definición para vehículos autónomos, siempre actualizados, y compartir datos con otras compañías del sector. En marzo TRI-AD completó una prueba para crear mapas HD a partir de imágenes de satélite con una precisión relativa inferior a 50 centímetros, suficiente para la conducción autónoma.

Una ciudad como laboratorio

El proyecto más llamativo es Woven City, presentado en el CES de Las Vegas en enero. Es una ciudad real, de unas 70 hectáreas, que se levantará al pie del monte Fuji, en Susono, en los terrenos de la fábrica de Higashi-Fuji, que Toyota cierra a final de año. Servirá de laboratorio a escala natural: investigadores, científicos y empresas asociadas vivirán allí a tiempo completo mientras prueban tecnologías de ciudad inteligente y de movilidad. El diseño corre a cargo del arquitecto danés Bjarke Ingels.

Akio Toyoda, presidente de Toyota, la ha descrito como una incubadora para ciudades inteligentes, vehículos autónomos, coches conectados y robótica, un lugar donde la marca y sus socios puedan probar sus inventos en la vida diaria. Kuffner, por su parte, reconoce que proyectos tan distintos como Arene, AMP o Woven City son objetivos ambiciosos y que el grupo necesitará muchos socios y tecnologías diferentes para cumplirlos.

Desde entonces el grupo ha pasado a llamarse Woven by Toyota, y Woven City abrió su primera fase en septiembre de 2025 con sus primeros residentes.

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