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Arcén

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57 artículos · 2016–2026

Empresas y startups

El caso de Gasport, o cómo aportar valor a la relación entre conductor y gasolinera

Una aplicación que empezó en la provincia de Barcelona quiere que el ahorro en el surtidor sea también negocio para la gasolinera. En unos meses multiplicó por diez sus descargas y sumó a una cadena de bajo coste en plena expansión.

· 3 min de lectura

Llenar el depósito no cuesta lo mismo en todas partes. Entre dos gasolineras de la misma ciudad la diferencia puede ser de varios céntimos por litro, y a lo largo de un año de repostajes se nota. El Ministerio publica el precio de cada estación en su Geoportal de gasolineras, pero consultar un mapa antes de cada repostaje no es un hábito muy extendido, y a la gasolinera barata le cuesta hacerse ver fuera de su barrio. En los últimos años se han multiplicado en España las estaciones de bajo coste, muchas sin personal, que compiten casi solo en precio y tienen poco presupuesto para darse a conocer.

Gasport trabaja en ese hueco. Es una plataforma que conecta a los conductores con las gasolineras económicas más cercanas, y su propuesta tiene dos caras. Al conductor le promete un ahorro de hasta 300 euros al año en combustible. A la gasolinera le ofrece clientes nuevos y, sobre todo, la posibilidad de convertirlos en habituales.

La cifra de ahorro es alta. Exige diferencias de unos diez céntimos por litro y un consumo cercano a los 3.000 litros anuales, un perfil más propio de quien conduce por trabajo que de un conductor medio, así que para la mayoría el ahorro real será menor.

Un verano de crecimiento

Al empezar el verano de 2018, Gasport sumaba más de 40.000 descargas y seis gasolineras asociadas en la provincia de Barcelona. Según su fundador y consejero delegado, Francesc Rivas, las previsiones que la empresa se había marcado para esos meses se superaron.

Parte del impulso vino de una renovación de la marca. La empresa rediseñó su identidad con un estilo más cercano, pensado para reconocerse de un vistazo y para que la aplicación resulte más sencilla de usar.

La otra parte llegó de la comunicación. La campaña, que incluyó una aparición en el programa Poniendo las calles de la cadena COPE, multiplicó por diez las descargas sin elevar la inversión media: de 800 al mes se pasó a 8.000. Y aunque en verano se reposta menos en el área de Barcelona porque mucha gente se va de vacaciones, los usuarios hicieron unos 11.000 repostajes en gasolineras de la aplicación durante esos meses.

Qué gana la gasolinera

Para las estaciones asociadas, el efecto se mide en visitas. Según los datos de la empresa, los conductores que llegan a través de Gasport duplican sus visitas a esas gasolineras, y las estaciones multiplican por cuatro su notoriedad cuando lanzan promociones en la aplicación.

La función de venta cruzada ha dado un empujón adicional. La gasolinera puede ofrecer descuentos en lo que no es combustible, como la tienda o el lavado, y con ello atrae más visitas y mejora su margen. Ese detalle explica buena parte del modelo: el conductor que llega atraído por el precio del litro deja poco beneficio, porque el margen del carburante suele ser estrecho, mientras que el que además compra en la tienda o lava el coche deja bastante más. Una aplicación que conoce al cliente puede ayudar a la estación a venderle justo eso.

Petroprix entra en la red

En julio de 2018 se unió a la plataforma Petroprix, una cadena de gasolineras de bajo coste que, según sus propios datos, ha crecido un 400 % desde 2013 y figura en el puesto 17 del FT 1000, la clasificación del Financial Times de las empresas europeas que más rápido crecen. Petroprix tiene 56 gasolineras en España, y 28 de ellas están en la zona en la que opera Gasport. Rivas espera que el acuerdo mantenga, o incluso acelere, el ritmo de crecimiento del verano entre conductores y estaciones.

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