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57 artículos · 2016–2026

Coche conectado

GENIVI Alliance anuncia el Challenge Grant Program para impulsar su plataforma de desarrollo

La organización que promueve un software abierto para el infoentretenimiento del coche quiere ampliar su base de desarrolladores, y ha decidido pagar por el código que se incorpore a su plataforma.

· 3 min de lectura

El software ocupa cada vez más sitio en el coche. La navegación, la radio, la conexión con el móvil y las actualizaciones corren sobre programas que cada fabricante ha tenido que desarrollar o comprar por su cuenta. La GENIVI Alliance nació en 2009 para que una parte de ese trabajo se hiciera en común. Es una organización sin ánimo de lucro, con sede en San Ramon (California) y más de 140 empresas asociadas, que desarrolla una plataforma abierta, basada en Linux, para el infoentretenimiento a bordo (IVI, por sus siglas en inglés) y para el software de conectividad del vehículo.

Qué ofrece el programa

Este verano GENIVI anunció el GENIVI Challenge Grant Program, un programa de becas con el que pretende acelerar la llegada de funciones nuevas a la GENIVI Development Platform (GDP), su plataforma de desarrollo de referencia. Las condiciones principales son estas:

  • pueden optar empresas y particulares, sean o no miembros de GENIVI;
  • cada beca llega como máximo a 50.000 dólares;
  • el dinero se paga cuando el código se ha entregado y la comunidad de desarrolladores de GENIVI lo ha aceptado;
  • las contribuciones deben encajar en siete áreas funcionales de la GDP, entre ellas la interfaz de datos del vehículo y la gestión del software, incluidas las actualizaciones remotas u over-the-air;
  • el calendario apunta a la reunión general de miembros de la semana del 17 de octubre de 2016.

Lo más llamativo es la forma de pago. GENIVI no financia propuestas ni prototipos. Paga por software terminado que haya pasado la revisión de la comunidad, lo que reduce el riesgo de costear trabajos que nunca llegan a integrarse.

Por qué ahora

Steve Crumb, director ejecutivo de GENIVI, justificó el programa por la cantidad creciente de software que necesita un vehículo moderno. A su juicio, la industria necesita una herramienta sólida y fácil de usar para desarrollar infoentretenimiento y servicios conectados, y esa herramienta tiene que estar al alcance de una comunidad de programadores mucho más amplia que la actual. Las becas servirían para reforzar la GDP con funciones concretas y para atraer a desarrolladores que mejoren la calidad del código.

El contexto ayuda a entender la prisa. Apple y Google han llevado sus plataformas al salpicadero con CarPlay y Android Auto, y los fabricantes temen perder el control de la pantalla central y de los datos que pasan por ella. Las actualizaciones remotas, por otro lado, han dejado de ser una rareza. Si un coche puede recibir software nuevo sin pasar por el taller, la calidad de ese software y la manera de distribuirlo se convierten en un asunto de seguridad.

Una plataforma común y abierta permite repartir el coste de las piezas que no distinguen a una marca de otra, y dedicar los recursos propios a lo que sí ve el cliente. GENIVI no es la única que lo intenta: la Linux Foundation mantiene un proyecto con objetivos parecidos, Automotive Grade Linux.

Desde entonces la organización ha cambiado de nombre. En octubre de 2021 pasó a llamarse Connected Vehicle Systems Alliance (COVESA), para reflejar que su trabajo abarca ya los sistemas del vehículo conectado dentro del coche, en el borde de la red y en la nube.

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