¿Pueden los vehículos autónomos tener más poder que los ocupantes?

¿Se montaria en un vehículo con un conductor que antepone su vida a la de los demás? ¿Cruzaria la calle sabiendo que su vida puede valer menos que la del pasajero de un coche? Con la llegada de nuevas tecnologías se plantean escenarios que nadie habría imaginado, surgiendo problemas éticos y morales.