MaaS, Smart Cities y la semana europea de la movilidad

Semana europea de la movilidad

El día 16 hasta el 22 de septiembre tuvo lugar la Semana Europea de la Movilidad 2020 bajo el lema “Por una movilidad sin emisiones”, que refleja el ambicioso objetivo de alcanzar la neutralidad en las emisiones de carbón para el año 2050, recogido en el Pacto Verde Europeo. Se trata de una campaña dirigida a sensibilizar, tanto a los responsables políticos como a los ciudadanos, sobre las consecuencias negativas que tiene el uso irracional del coche en la ciudad, tanto para la salud pública como para el medio ambiente, y los beneficios del uso de modos de transporte más sostenibles como el transporte público, la bicicleta y los viajes a pie.

La guía temática de esta edición la podemos consultar aquí.

En el marco de la Semana Europea de La Movilidad, anunciamos que Connected Mobility Hub se ha convertido en el partner de innovación Trafic – Salón Internacional de Movilidad Segura y Sostenible 2021 para convertirlo el foro de referencia en materia de  seguridad, sostenibilidad y movilidad conectada para ciudades, corporates, pymes y startups.

España líder en participación

España, desde hace muchos años, lidera la participación en la Semana Europea de la Movilidad. El año pasado de las 3.136 ciudades europeas participantes 561 ciudades fueron españolas, con 2.202 medidas permanentes presentadas. Estas medidas permanentes son un criterio impulsado por la coordinación española, desde el año 2001 para dar credibilidad y corresponsabilidad al proyecto.

Hay que destacar, como en otras ediciones, la participación de la sociedad civil, organizaciones sociales, instituciones y empresas, que realizan durante la SEM, actividades relacionadas con la movilidad sostenible para concienciar a los ciudadanos en sus áreas de influencia, sobre el beneficio individual y colectivo del cambio de comportamiento a la hora de elegir un modo de transporte no contaminante. En esta línea hay que destacar el apoyo a las Mobility Action, que son buenas prácticas sobre movilidad en empresas, organizaciones sociales e instituciones (no ayuntamientos), iniciativa que ha sido promovida por la coordinación española y difundida a toda Europa.

Inicios de la Semana Europea de la Movilidad

Está iniciativa surgió en Europa en 1999 y a partir del año 2000 contó con el apoyo de la Comisión Europea. Se celebra cada año, del 16 al 22 de septiembre, realizando actividades para promocionar la movilidad sostenible y fomentando el desarrollo de buenas prácticas y medidas permanentes.

Sericios MaaS – Mobility as a Service

Aprovechando la reciente celebración de la Semana Europea de la Movilidad, y como servicio que aglutina muchos modos de transportes, vamos a hablar de las “Mobilty as a Service” (MaaS).

¿Qué pasaría si, por un precio fijo, tuviera acceso a todos los medios de transporte disponible en tu cuidad o país proporcionados a través de un único proveedor de servicios? Esta es la visión de los proveedores de servicios MaaS y su visión sobre el futuro de la movilidad y el transporte.

Los servicios MaaS es un modelo en el que todas las necesidades de transporte del cliente son atendidas por un único proveedor de servicios (o de varios, pero unificados en una misma plataforma) el cual reúne todas las necesidades de movilidad del usuario. Por ejemplo, si para ir a una cita en otra ciudad necesitamos coger un tren de cercanías, y posteriormente un taxi, todos los costes y la planificación corre a cargo de un mismo proveedor o servicio. En otras palabras, esta modalidad combina opciones de diferentes proveedores de servicios en un solo servicio: así se evita la molestia de planificar, pagar cada viaje por separado, usar diferentes tarjetas o aplicaciones de transportes, etc. Una de las temáticas clave que se encontrarán en Trafic 2021 será precisamente el MaaS y ese paso de un modelo de propiedad hacia uno de servicio así como la configuración en la ciudad que pasa a ser una amalgama de operadores de todo tipo que están abogados a trabajar juntos para dar un sentido superior a la movilidad sostenible en la misma.

La mejor alternativa para luchar contra la propiedad individual del automóvil.

La intermodalidad, en eso consiste los servicios MaaS, en la utilización de distintos y sucesivos medios de transporte que sean de fácil acceso para el usuario y que le permitan emprender un viaje con la menor de las incomodidades posibles. Asimismo, poner en marcha una estrategia de movilidad intermodal significa poner al viajero en el centro -y no a las infraestructuras- para que modifique sus hábitos en pos de una movilidad eficiente y sostenible.

La clave de los servicios MaaS es considerar al transporte como un ecosistema en lugar de una red de proveedores de servicios individuales e independientes entre sí. Los usuarios cada vez más tienen excelentes opciones para su movilidad diaria, pero todos los proveedores de servicios tienen sus propias aplicaciones y formas de gestionar, reservar y pagar los viajes. Aquí es donde entra en juego los servicios MaaS, que liberan a las personas de estas molestias y ofrece la posibilidad de gestionar y moverse por todos estos nodos de transporte desde una misma App y plataforma de pago.

Los servicios MaaS pretenden ofrecer un conjunto completo de movilidad y, a través de eso, una alternativa a la propiedad privada del automóvil. Ningún otro proveedor de servicios actual puede competir en solitario con la propiedad de un automóvil y es por eso por lo que necesitamos un ecosistema para hacerlo.

MaaS en el contexto de la transición económica global

Una tendencia importante que hizo que el concepto de MaaS fuera repentinamente popular y aceptable ahora es que esta perspectiva de ver “todo como un servicio” encaja perfectamente con el surgimiento de una nueva forma de pensar, donde las personas valoran la experiencia sobre la posesión de bienes o productos materiales. Esta transición económica global de un salto de enfoque desde los “productos” a la “experiencia” y está cambiando significativamente la forma en que las empresas producen, venden, comercializan y entregan bienes o servicios a sus clientes.

Además, es importante reconocer que el profundo crecimiento de estos servicios fue posible gracias al avance tecnológico, hiper-conectividad, el Internet de las cosas y los sistemas inteligentes basados ​​en big data y aprendizaje automático, que acelera la proliferación de estos servicios con alta base tecnológica, servicios donde el límite entre la infraestructura física y la plataforma digital es difuso.

Con el reciente avance en software y tecnología móvil, las plataformas digitales pueden integrarse con sistemas físicos para proporcionar servicios de movilidad (por ejemplo, Uber y Lyft), servicios de venta minorista (por ejemplo, Amazon y eBay) y servicios de contenido y entretenimiento (por ejemplo, YouTube y Netflix), sin estar sujeto a fronteras geográficas o redes de distribución. El auge de la industria de las plataformas digitales, junto con la transición económica global a la economía de la experiencia, proporciona la base tecnológica para el desarrollo de los futuros sistemas de transporte intermodales.

Beneficios de las MaaS

El MaaS tiene muchos beneficios que pueden mejorar los hábitos de los usuarios, la eficiencia de la red de tránsito y las sociedades que adoptan el MaaS como un medio de transporte viable. El MaaS disminuiría los costos para el usuario, mejoraría la utilización de los proveedores de tránsito del MaaS, reduciría la congestión de la ciudad a medida que más usuarios adoptaran el MaaS como fuente principal de tránsito, y reduciría las emisiones a medida que más usuarios dependieran de los componentes del transporte público o de vehículos eléctricos autónomos en una red de MaaS.

MaaS también tiene muchos beneficios para el mundo de los negocios – entender el Costo Total de la Movilidad de Negocios podría ayudar a los tomadores de decisiones de viajes en el mundo corporativo a ahorrar cientos de miles de euros. Analizando los datos y los costes atribuidos a la “movilidad empresarial” (por ejemplo, los costes de alquiler de vehículos, los costes de combustible, los gastos de aparcamiento, los gastos de administración de billetes de tren e incluso el tiempo necesario para reservar un viaje), las empresas pueden tomar decisiones informadas sobre la política de viajes, la gestión de la flota y las reclamaciones de gastos.

Ciudades inteligentes – Smart Cities

Por último, aprovechando el nexo entre las ciudades, la movilidad, las MaaS, no podemos dejar atrás a las ciudades inteligentes (Smart Cities).

Con el objetivo de crear ciudades sostenibles económica, social y medioambientalmente nacen las Smart Cities o ciudades inteligentes. Son aquellas en las que se aplican las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) con el objetivo de proveerlas de infraestructuras que garanticen:

  • Un desarrollo sostenible.
  • Un incremento de la calidad de vida de los ciudadanos.
  • Una mayor eficacia de los recursos disponibles.
  • Una participación ciudadana activa.

La Smart City nace de la necesidad de mantener una armonía entre todos estos aspectos.

Se prevé que en el 2050 un 85% de la población mundial viva en ciudades. Este hecho hace que en las siguientes décadas los núcleos urbanos tengan que afrontar un número creciente de problemas ligados a este hecho, como:

  • El abastecimiento energético.
  • Las emisiones de CO2.
  • La planificación del tráfico automovilístico.
  • La provisión de bienes y materias primas.
  • La prestación de servicios sanitarios y de seguridad a todos quienes residan en estos enormes y masificados centros de población.

El modelo ideal de una ciudad inteligente se basa, principalmente, en los siguientes subsistemas:

  • Generación distribuida Consiste en que las ciudades inteligentes cuenten con generación eléctrica repartida por el territorio, a través de un abastecimiento individualizado (micro-generación), no centralizado.
  • Smart Grids. Se conoce como Smart Grids a las redes inteligentes interconectadas, las cuales poseen una circulación bidireccional de datos entre el service center (o centro de control) y el usuario.
  • Smart Metering Se trata de la medición inteligente de los datos de gasto energético de cada usuario, a través de telecontadores donde se realizan las lecturas a distancia y a tiempo real.
  • Smart Buildings Los edificios de la Smart City se convierten en inteligentes como modelo de eficiencia. Edificios domóticos que respetan el medioambiente y que poseen sistemas de producción de energía integrados.
  • Smart Sensors Los sensores inteligentes tienen la función de recopilar todos los datos necesarios para hacer de la ciudad una Smart City. Son parte fundamental para mantener la ciudad conectada e informada, y hacer que cada subsistema cumpla su función.
  • eMobility Implantación del vehículo eléctrico y los respectivos puestos de recarga públicos y privados.
  • Tecnologías de la información y la comunicación (TIC)  Son las tecnologías de la información que ayudan a la hora de controlar los diferentes subsistemas que componen la Smart City. Mediante ellos los ciudadanos y las entidades administrativas pueden participar activamente en el control de la ciudad.
  • Smart Citizen Los ciudadanos son sin duda la parte fundamental de una Smart City, ya que sin su participación activa no es posible poder llevar a cabo estas iniciativas.

Los orígenes de las ciudades inteligentes en España

El concepto Smart City en España surge de la evolución de las llamadas Ciudades Digitales, que en el año 2004 nacen en España tras un trabajo que realizó el Ministerio de Industria de este país con la elaboración del primer programa de Ciudades Digitales que se abordaba en el mundo. Previo a la elaboración de este trabajo, la empresa española ACCEDA presidida por Enrique Ruz Bentué reunió, por primera vez en la historia, a más de 30 empresas de diversa procedencia sectorial (telecomunicaciones, seguridad, construcción, audiovisual, electrónica de consumo, material eléctrico, informática, salud, educación, etc), junto a gobiernos de regiones y ciudades españolas, para crear Comunidad Digital. El resultado de esa reunión multisectorial llevó a la presentación efímera de una ciudad de 5.000 m² que incluía viviendas, un banco, hospital, hotel, oficina de tributación, correos, oficinas de gobierno, escuela y todo en un entorno urbano con alumbrado público, semáforos, mobiliario urbano y todo lo que conformaría una ciudad verdadera, pero en una presentación de formato cinematográfico. En Comunidad Digital, Enrique Ruz presentó de la mano de empresas como ZTE, Telefónica, Siemens, Gas Natural, Prosegur, Berker, INDRA, RACE y otras, la primera Ciudad Digital; que años más tarde IBM bautizaría como Smart City.

Actualmente España cuenta con un plan nacional para el desarrollo de ciudades inteligentes a través de Red.es, que se trata de una entidad pública adscrita al Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital a través de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial.

A través del Plan Nacional de Ciudades Inteligente, el Estado impulsa todo tipo de iniciativas. Recientemente, el Gobierno ha destinado a este plan 188,3 millones de euros. Sumados a la inversión que realiza el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder), invertirá 108 millones en proyectos en ciudades e islas inteligentes, 73,9 millones en destinos turísticos inteligentes y 30 millones para herramientas de la ciudad como edificios o intercambiadores.

Podéis encontrar más información aquí.

La importancia económica de las smart cities

Las ciudades inteligentes no solo facilitan la interacción de los ciudadanos con su entorno o ayudan a proteger el medioambiente. También son claves para el futuro de la economía.

El Plan Nacional de Ciudades Inteligentes potenciará el sector industrial de nuestro país a través de las TIC. Para ello, se trabaja de forma combinada con organismos públicos y empresas. El apoyo estatal quiere una red de empresas diversa y expandida, una industria nacional basada en las smart cities.

Además, se trata de un modelo exportable a otros países. Las empresas españolas ya son referencia en soluciones tecnológicas. Por ejemplo, la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) ha escogido dos recomendaciones españolas basadas en la norma de nuestro país: UNE 178104 como estándar internacional para la interoperabilidad de las plataformas de servicios de las smart cities.

Es preciso normalizar las diferentes aplicaciones para que puedan interactuar con sistemas de otros países al margen de su proveedor original. Así se podrán adaptar y reutilizar recursos con un abaratamiento de los costes.

El Índice IESE Cities in Motion de 2019 sitúa a 10 de nuestras ciudades entre las 165 seleccionadas: Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga, Mallorca, Murcia, Bilbao, Zaragoza y A Coruña. ¿Cuáles son sus programas más destacados?

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Este post está patrocinado por Trafic – Salón Internacional de la Movilidad Segura y Sostenible, que se celebrará entre el 8 y 10 de junio de 2021 en Ifema, puedes encontrar más información aquí:   https://www.ifema.es/trafic

La temática de este post (entre otras muchas más) formará parte del contenido del salón y se tratará con más detalle en los diferentes eventos que tendrá lugar en la propia feria durante esos días.

Un comentario Agrega el tuyo

  1. Martin dice:

    Muchas gracias por explicar el concepto de Movilidad como Servicio.
    Pero me temo que en el desarrollo de este artículo se va más allá, y se mezclan y confunden algunos conceptos, principalmente en lo referente a la Economía Colaborativa.

    Da la impresión de que el concepto de Movilidad Como Servicio (MaaS) se pretende utilizar como arma, en una cruzada contra los medios de transporte particulares.
    Siguiendo la moda de la “cochefobia”, se argumenta que los desplazamientos de la gente por la ciudad deberían efectuarse exclusivamente con un único proveedor de servicios de movilidad (o, como mucho, con un ecosistema de proveedores coordinados).

    Por contra, el concepto de Economía Colaborativa se basa en dar a la gente nuevas opciones, haciendo que estén disponibles ciertos bienes o recursos infrautilizados. Pone a disposición de las personas que los necesitan, los bienes privados de otras personas, en los momentos en que sus dueños los tienen vacantes.
    Ejemplos: Los días que yo no necesito mi coche, lo alquilo. O, durante un viaje que tengo que hacer de todos modos (en vez de ir solo), comparto los asientos libres de mi coche con otros viajeros que van en la misma dirección, y todos ahorramos, porque nos repartimos los gastos.
    Normalmente, esto se logra gracias a varias plataformas digitales (o marketplaces específicos), en las que la oferta y la demanda se ponen de acuerdo.
    Lo revolucionario de la Economía Colaborativa, es que el ciudadano ya no está limitado al papel de consumidor de los productos o servicios que le ofertan ciertas empresas, sino que el mismo se puede convertir en proveedor de aquello que le sobra o no está utilizando.

    Pongamos un ejemplo. El de los alojamientos turísticos:

    ¿Cuál sería el equivalente al modelo MaaS?
    Que a un turista le resultaría más cómodo si, mediante una única central de reservas, pudiera reservar y pagar una habitación en cualquiera de los hoteles de la ciudad.

    ¿Qué diría el modelo de Economía Colaborativa (por ejemplo la plataforma AirB&B)?
    Que, cuando vas a otra ciudad (además de los hoteles), también puedes disfrutar otros alojamientos, con un coste menor. Concretamente, se trata de aprovechar los apartamentos o casas de vacaciones particulares, que sus dueños solo utilizan durante una parte del año. O también una multitud de habitaciones que los habitantes de esa ciudad tienen libres en las casas donde viven.

    Las ventajas de la economía colaborativa (en cualquiera de sus verticales) se logran al incrementar la eficiencia en el uso de los bienes o recursos ya existentes.
    En la economía colaborativa, se aprovechan las plazas de alojamiento infrautilizadas que ya tiene la gente. Unas plazas que, de otro modo, se estarían desperdiciando.
    Es una alternativa más eficiente y sostenible que tener que construir exprofeso un bloque de habitaciones de hotel. Porque esto no solo implica consumir recursos y energía, sino también una gran inversión de las empresas hoteleras (que luego han de recuperar con intereses y sumando el beneficio empresarial), lo que encarece el precio que paga el consumidor, por una experiencia o servicio similar.

    ¿Cual es el mejor ejemplo de Economía Colaborativa, aplicada al campo de la movilidad? Compartir los asientos libres del coche durante los viajes, en plataformas como BlablaCar.

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