¿Qué ocurre cuando nos paramos?

Las calles vacías, los bares cerrados, las luces encendidas, el wifi, los niños, los perros. Los días y los meses del virus que nos ha dejado a todos quietos. Desde hace semanas mi cuerpo y mi mente se han ido acostumbrando a esta situación, y ahora incluso duermo mejor. El gobierno nos habla de qué pasará cuando llegue la nueva normalidad, pero de alguna manera, esta situación de avance lento e incertidumbre, no me resulta ya tan rara. 

Estos días hemos visto cómo las decisiones que un día parecen radicales y exageradas, al día siguiente son comunes y naturales. De igual manera que hemos aceptado de la noche a la mañana confinarnos en casa y evitar movimientos, se ha transformado Ifema en un hospital temporal, y la Ciudad de la Justicia en la nueva morgue de Madrid. Con la misma lógica y claridad, los trenes franceses que iban a quedarse parados, se esterilizaron para poder servir de apoyo de traslado de pacientes cuando los hospitales de París quedaron desbordados, y Nueva York, ante la falta de camas, trajo, a través del río Hudson, el buque USNS Comfort , que atracado en el muelle 90 ha dado servicio hospitalario a la ciudad. Incluso el proyecto del estudio colombiano 57Uno, donde proponen reconvertir autobuses en desuso en unidades de apoyo hospitalario y que en un primer momento llamó mi atención, parece ya una propuesta corriente, parte de nuestro nuevo día a día.

Buses de Transmilenio en desuso como unidades de apoyo hospitalario para emergencia de COVID-19 – 57 Uno

En esta nueva realidad en la que no nos movemos, usamos los vehículos para cubrir otras necesidades, y todo esto es muy normal. Con esta misma lógica, y conscientes de que los efectos del Covid-19 podrían ser muchísimo menores de lo que representaría una crisis climática, podemos tomar, de manera natural, medidas drásticas que permitan reducir la contaminación urbana. Si al dejar de usar los coches durante el confinamiento se ha reducido la contaminación de las ciudades a la mitad, parece claro que no podemos volver a usarlos de la misma manera. 

Reducir el coche en la ciudad postcovid tiene distintos beneficios. El ex decano del colegio de arquitectos de Madrid, José María Ezquiaga, se pronunciaba explicando las distintas ventajas que traería reducir el tráfico rodado a partir de ahora. “Por un lado se conseguiría una ciudad mucho más peatonal que, a largo plazo, se convierte en una ciudad más saludable. Y, por el otro, se consigue mantener el distanciamiento social y evitar aglomeraciones cuando el desconfinamiento se produzca”.

Belén Moneo y Esther Higueras, arquitectas, urbanistas y profesoras de la Escuela Técnica de Arquitectura Superior de Madrid y la Universidad Politécnica de Madrid, resaltan en otro artículo, el papel clave de la bicicleta en la ciudad postcovid, como alternativa “saludable, silenciosa y compacta”, proponiendo “el Plan director de movilidad ciclista de Madrid” con el objetivo de “implementar en nuestra ciudad una red ciclista segura y segregada para que la bicicleta pueda servir de vehículo para todos, incluidos niños y mayores”.

No solo ha sido Madrid, Bogotá ha creado durante esta crisis sanitaria, más de 70 km nuevos carril bici, con el objetivo de descongestionar las redes de transporte público. París, Lyon, Bruselas o Barcelona, todas con planes de movilidad que reaccionan a esta nueva normalidad, donde llevamos meses sin coger el coche, y podemos decir cómo queremos movernos a partir de ahora. 

Si nuestro cuerpo y nuestra mente han podido adaptarse en mayor o menor medida a un confinamiento total, es probable que el tiempo que podamos tardar en aceptar y adaptarnos a nuevos esquemas de movilidad no sea tampoco tan grande. Estos nuevos esquemas parecerán restrictivos, complejos, incómodos, un ataque a nuestras libertades personales; pero con las lecciones del Covid-19, podemos prepararnos a una futura crisis climática con mayor consciencia. Porque por muy radicales que parezcan hoy las medidas, acabarán habiendo sido decisiones lógicas para nuevas normalidades.

Rocío Calzado López – Arquitecta y urbanista

Portada: Madrid desde Torres Blancas – Antonio López

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