¿Pueden los vehículos autónomos tener más poder que los ocupantes?

¿Se montaria en un vehículo con un conductor que antepone su vida a la de los demás? ¿Cruzaria la calle sabiendo que su vida puede valer menos que la del pasajero de un coche? Con la llegada de nuevas tecnologías se plantean escenarios que nadie habría imaginado, surgiendo problemas éticos y morales.

Las maquinas han sustituido a los seres humanos en tareas pesadas, repetitivas o peligrosas. Estos autómatas se programan para seguir una rutina especifica de manera autónoma y son supervisadas por personas que comprueban el correcto funcionamiento y desarrollo del trabajo.

Las podemos encontrar en cualquier fabrica de productos manufacturados, industria química o plantas de reciclado. Estas maquinas están en un entorno controlado e invariantes, por lo que su programación es sencilla.

Sin embargo, cuando pensamos en un vehículo autónomo y el entorno en el que circulara, los programadores no lo tienen tan claro. Se plantean varios problemas:

El entorno estético

Las infraestructuras están adaptándose a los nuevos tiempos y van implementando sistemas de conectividad que permitan enviar y procesar datos en tiempo real sobre el trafico. Un problema aquí es el procesamiento de la gran cantidad de datos que un vehículo puede generar y obtener del entorno en tiempo real, se estima que alrededor de 6TB por hora. La tecnología avanza lo suficientemente rápido como para que este sea el problema menor, ya que la potencia de procesamiento crece exponencialmente cada día.

El gran problema es la velocidad de transferencia de los datos de un lugar a otro. El 5G es la tecnología de la que depende gran parte de los sistemas de conducción autónoma y por ahora es la que mas problemas tiene para implantarse.

El entorno dinámico

El día de la semana, la hora, el clima, son factores que no se pueden controlar y que generan entornos diferentes en los que el vehículo debe actuar, afortunadamente, dentro del caos se generan patrones y estadísticas que pueden usarse en nuestro favor y generar así trayectos con menores posibilidades de trafico, ademas, las infraestructuras antes mencionadas pueden ayudar a gestionar estos problemas desviando el trafico a zonas menos saturadas y permitiendo una circulación mas ágil.

El mayor problema aquí no son los agentes intangibles, sino nosotros mismos, los conductores y los peatones. Cuando nos sacamos el carnet de conducir, hemos pasado un serie de pruebas que certifican que hemos aprendido una serie de instrucciones y códigos que se han implantado para que todos podamos circular de manera segura, sin embargo, esas buenas intenciones duran menos que la L y terminamos olvidando o ignorando todo lo aprendido, para entrar en un entorno salvaje y hostil lleno de conductores de todas clases.

El problema es evidente, es casi imposible programar un vehículo para que pueda circular correctamente por las calles con otros vehículos que no siguen las mismas reglas y generan situaciones imprevistas con la frase “me da tiempo a pasar“.

Accidente
La falta de prudencia de los conductores, es un gran problema para los vehículos autónomos

Ni hacer daño, ni permitir que sufra daños las personas

Aunque la manera de actuar pueda llegar variar dependiendo de las circunstancias y el lugar, existen una serie de principios fundamentales que bajo ningún concepto deben ser vulnerados. Isaac Asimov en 1942, hace mas de 75 años, enunció las tres leyes fundamentales de la robótica que a día de hoy no se han modificado.

  1. Un robot no puede hacer daño a un se humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño.
  2. Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entrasen en conflicto con la primera ley.
  3. Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la primera o segunda ley.

Si sustituimos robot por coche autónomo, el resultado es bastante acertado y permite solucionar muchas situaciones.

Coche autonomo mata 2

Un coche que aprende, es un coche mas seguro

Existen circunstancias en las que será imposible cumplir todas las leyes, por ello es importante dotar a los vehículos de capacidad de aprendizaje, de esta manera se pueden crear grandes bases de datos de accidentes e incidentes, la manera en la que se produjo y las consecuencias de las decisiones tomadas.

Afortunadamente, con que un vehículo registre una incidencia, el resto de coches aprenden, por lo que el proceso de aprendizaje es rápido y colectivo. Pero esto crea una serie de marcos en los que el debate ético es muy complejo, en esos casos, ¿como reaccionara el vehículo? ¿Se basara en la moral de los ocupantes?, ¿Creara una ley especifica para cada casos?, ¿Tomara la decisión según la ética de la sociedad donde se encuentre?

Para ayudar a los coches, existe una plataforma que analiza diferentes situaciones y permite entender la psique humana y así programar los vehículos para solventar estas decisiones de la manera menos controvertida.

Coche autonomo mata 3

Si realizas el test, veras lo complejo que resulta tomar decisiones así, y mucho mas programar vehículos para que tomen estas decisiones, es posible que los resultados obtenidos no sean los que piensas, eso es debido a que no solo importa la opción que elijas, también importa la que desechas. ¿estas conforme con los resultados?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s